Estábamos almorzando en familia cuando llegó la doctora; salió a recibirla uno de los sobrinos, pues los demás no tuvimos el valor de hacerlo. Bien sabíamos a qué iba: hace unos días auscultó al Lobo, un perro hermoso, de esos que te demuestran su lealtad, su agradecimiento y su cariño con una especie de aulliditos que, a todos nos parecía, semejaban palabras; el diagnóstico fue contundente: los abultamientos que le fueron saliendo estos últimos días eran tumores malignos. La única solución posible era dormirlo y por eso nadie quisimos asistir a tan deprimente espectáculo. Queremos creer que no sufrió la muerte, que las molestias que venía sufriendo fueron desapareciendo poco a poco mientras sus ojos se cerraban de sueño. Se quedó dormido para no despertar más. Dicen por ahí que a veces las mascotas se sacrifican por nosotros, lo cual no parece sonar lógico, pero la verdad es que la vida nunca es lógica. Hace algunos meses, a mi suegro le detectaron un abultamiento en el cuello, con grandes posibilidades de ser cáncer. Ha tomado sus medicamentos, aunque no con la constancia que debiera, pero el abultamiento desapareció, para sorpresa de muchos. Si el Lobo tomó para sí ese sufrimiento, o no, nunca lo sabremos, pero lo cierto es que nadie que lo haya conocido pondría en duda esa afirmación.
Si el alma existe, debe tratar de limpiarse de los lastres materiales a que la encadena esta vida de sufrimientos y el camino más corto es a base de buenas acciones; si éste fue el caso, el alma del lobo avanzó un gran trecho hacia su purificación. Sé que es un triste consuelo, pero alcanza para afrontar la muerte de tan magnífica mascota.
Descansa en paz, Lobo; te extrañamos y nos sentimos en deuda contigo.
martes, 22 de marzo de 2011
viernes, 14 de enero de 2011
Para Diana, la señorita más hermosa del mundo
Amada hija: he de confesarte que no supe cómo reaccionar ante la noticia que acabas de darme. Me embargaron muchas emociones repentinas, unas más intensas que otras, pero la que me dominó fue la alegría, porque como te dije, me da gusto saber que vas creciendo y desarrollándote de manera normal, pero también sentí una especie de nostalgia, porque sé que a partir de este momento voy desprendiéndome poco a poco de ti... es como si en cada gota de ese líquido vital se escurriera una parte de tu inocencia y te fueras convirtiendo, también poco a poco, en otra persona; lo cual no es malo, al contrario, pero te confieso que también siento un poco de miedo de no poder estar a la altura de esa persona en la que estás convirtiéndote. Lo que sí quiero que sepas es que siempre, siempre, te amaré tal como lo he hecho desde el mismo momento en que te vi nacer, lo cual es una de las mayores alegrías de mi vida. Te amo, hija, y te agradezco la confianza que me tienes.
martes, 25 de mayo de 2010
a mi esposa
Tomados de la mano
transitamos por un duro sendero
sembrado de piedras y obstáculos;
parece un camino frío, oscuro y triste
pero podemos avanzar por él,
pues contamos con grandes aliados:
el amor nos presta el calor que necesitamos;
nuestras hijas le dan alegría y color y, además,
nos auxilia un faro imponente, que a todos ilumina
pero que muy pocos pueden reconocer:
la luz de Dios alumbra nuestros pasos
y nos guía hacia la meta.
No sueltes mi mano, que yo siempre estaré a tu lado
aferrando fuertemente la tuya.
Te amo, Paty!
transitamos por un duro sendero
sembrado de piedras y obstáculos;
parece un camino frío, oscuro y triste
pero podemos avanzar por él,
pues contamos con grandes aliados:
el amor nos presta el calor que necesitamos;
nuestras hijas le dan alegría y color y, además,
nos auxilia un faro imponente, que a todos ilumina
pero que muy pocos pueden reconocer:
la luz de Dios alumbra nuestros pasos
y nos guía hacia la meta.
No sueltes mi mano, que yo siempre estaré a tu lado
aferrando fuertemente la tuya.
Te amo, Paty!
viernes, 30 de abril de 2010
Palabras
Palabras de mi abuelo para mí: - - - - - - -
Palabras de mi padre para mí: - - - - - - -
Palabras mías para mis hijas: Hijas, sé que no van a comprender el inmenso amor que les tengo hasta que ustedes sean, a su vez, madres. Pero el hecho de que no comprendan el amor que les tengo, no me impide declarárselo, hacérselo saber y con eso, hacerles saber que cualquier cosa que les diga, que les aconseje, estará guiada por ese amor. Todo esto no significa que no pueda cometer errores en cuanto a mis apreciaciones e incluso en cuanto a lo que les aconseje, pero sepan que nunca mis palabras van a estar guiadas por otro sentimiento que no sea el amor.
Así que mi primer consejo (por escrito) es este: sean quienes ustedes quieran, sin tomar en cuenta lo que yo quisiera que fueran. Es decir, sigan sus propios impulsos, persigan sus sueños y luchen por alcanzarlos. Yo las ayudaré a conseguirlo, si me lo permiten, pero no haré nada por mostrarles el camino, por la sencilla razón de que yo mismo lo desconozco, pues cada uno es distinto para cada quien. Trataré de enseñarles a salir adelante en las pruebas de la vida, pero no podré decirles cómo hacerlo, porque cada circunstancia se presenta de manera diferente para cada quien. Lo que me interesa, en todo caso y de manera inconmovible, es que sean felices... esa será entonces uno de mis mayores gozos.
Palabras de mi padre para mí: - - - - - - -
Palabras mías para mis hijas: Hijas, sé que no van a comprender el inmenso amor que les tengo hasta que ustedes sean, a su vez, madres. Pero el hecho de que no comprendan el amor que les tengo, no me impide declarárselo, hacérselo saber y con eso, hacerles saber que cualquier cosa que les diga, que les aconseje, estará guiada por ese amor. Todo esto no significa que no pueda cometer errores en cuanto a mis apreciaciones e incluso en cuanto a lo que les aconseje, pero sepan que nunca mis palabras van a estar guiadas por otro sentimiento que no sea el amor.
Así que mi primer consejo (por escrito) es este: sean quienes ustedes quieran, sin tomar en cuenta lo que yo quisiera que fueran. Es decir, sigan sus propios impulsos, persigan sus sueños y luchen por alcanzarlos. Yo las ayudaré a conseguirlo, si me lo permiten, pero no haré nada por mostrarles el camino, por la sencilla razón de que yo mismo lo desconozco, pues cada uno es distinto para cada quien. Trataré de enseñarles a salir adelante en las pruebas de la vida, pero no podré decirles cómo hacerlo, porque cada circunstancia se presenta de manera diferente para cada quien. Lo que me interesa, en todo caso y de manera inconmovible, es que sean felices... esa será entonces uno de mis mayores gozos.
Confianza
Antier, miércoles 28 de abril de 2010, Diana, mi hija mayor, me platicó que Alexis le pidió ser su novia. No me molestó, ni siquiera me puso nervioso, a pesar de que Diana tiene apenas 10 años. Alexis es un compañero de escuela y, por lo que Diana me ha platicado, a ella siempre le gustó, pero él tenía preferencia por Frida... hasta hace algunos días, en que él comenzó a hacerle comentarios a Diana respecto a que le gustaba y cosas así. Mi hija está emocionada, nerviosa y supongo que feliz... Yo estoy conmovido, pues me gusta ver que mi hija está desarrollándose con normalidad, que está viviendo sus procesos y que está preparándose para afrontar la vida, que nunca es fácil. Y creo que es bueno que no sea fácil, pues las dificultades son las que van formando el carácter de una persona. No digo que no me preocupe por la inquietud de mi hija a esta edad, pero yo recuerdo que a esa edad también tenía muchas ganas de tener novia. Había muchas niñas que me gustaban en la escuela, pero una en especial, Araceli, me atraía más que todas ellas... recuerdo que a mi amigo Felipe también le gustaba y yo le ayudé a escribirle una carta, pero en screto yo hasta le "compuse" una canción... a ninguno de los dos nos hizo caso, pero el punto es que sé que a esa edad uno tiene muchas inquietudes y no quiero cometer el error de "olvidar" que yo también fui niño y lo que sentía y pensaba y hacía en aquella época. La diferencia ahora es que yo nunca le platiqué a mi madre cosas como esas... espero que la confianza que Diana me tiene sea positiva y nunca defraudada por mí.
martes, 19 de mayo de 2009
Tengo que lograrlo
Cuando entregamos el alma
qué difícil es recuperarla.
Cuando consagramos a alguien nuestro amor
qué trabajo cuesta dejar de sentirlo.
Cuando damos por completo el corazón
qué triste es recoger los pedazos.
Aunque juntemos los trozos y los unamos
nunca volverá a ser el mismo.
Ahora mi corazón
se encuentra destrozado.
Tengo que entregarme a la tarea
de reconstruirlo.
Tengo que limpiarlo perfectamente
que no quede ni una huella de tu amor.
qué difícil es recuperarla.
Cuando consagramos a alguien nuestro amor
qué trabajo cuesta dejar de sentirlo.
Cuando damos por completo el corazón
qué triste es recoger los pedazos.
Aunque juntemos los trozos y los unamos
nunca volverá a ser el mismo.
Ahora mi corazón
se encuentra destrozado.
Tengo que entregarme a la tarea
de reconstruirlo.
Tengo que limpiarlo perfectamente
que no quede ni una huella de tu amor.
Cualidades del amor
El amor es paciente, es benigno
El amor no es celoso ni envidioso
El amor no es presumido ni orgulloso
No es arrogante ni egoísta ni grosero
No trata de salirse siempre con la suya
No es irritable ni quisquilloso
No guarda rencor
No le gustan las injusticias y se regocija cuando triunfa la verdad.
El que ama es fiel a ese amor, cuéstele lo que le cueste.
Siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y la defiende con firmeza.
El amor te purifica, te hace ser mejor persona.
El amor no es celoso ni envidioso
El amor no es presumido ni orgulloso
No es arrogante ni egoísta ni grosero
No trata de salirse siempre con la suya
No es irritable ni quisquilloso
No guarda rencor
No le gustan las injusticias y se regocija cuando triunfa la verdad.
El que ama es fiel a ese amor, cuéstele lo que le cueste.
Siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y la defiende con firmeza.
El amor te purifica, te hace ser mejor persona.
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